Día de los muertos, cumpleaños

Soy nacido hace 8 años en la ciudad de Mexico, el 19 de octubre hizo un sueño iniciático donde un párajo me visitaba, un párajo extraordinario, desconocido, con plumas muy bonitas y extraordinarias tambièn. Un hombre amenazaba de matarlo y cuando estaba a punto de tirar me desperté. Pensé mucho en este sueño y los días siguientes, escribi en Mexico mi manifiesto « Quièn es Cuco ? » Mi nombre, la palabra Cuco tiene muchas significaciones : parájo y fantasma. Asi es, soy nacido aqui en Mexico en este ciudad donde la fiesta de los muertos es la mas importante en el mundo : no sé quienes son los espíritus que me visitaron, o los seres mutantes, pero esa dimension me lego y me lega desde el inicio y hasta hoy profundamente con la dimensión del infra mundo

Y es esa dimension del infra mundo que esta nel corazón de la fiesta de los muertos; Ayer estuve en un pueblito Arocutin, en el Michohuacan, donde la fiesta de los muertos es la mas importante. Se perpetua la cultura purepecha, amerindiana, quien esta animista, la fiesta de los muertos para ell@s es muy importante. Hacen una vigilia toda la noche, con velas flores y ofrendas, cosas que el muerto le gustaba. Encenden las velas no deben nunca apagarse. Pero hay viento, aire y lluvia, así la familia se reúne para vigilar. Encontre a una pequeña chica, Paula a quien le gustaba vigilar.

Pudo hablar con personas que estaban vigilando. Mari Luisa y Gilberto hablaron mucho, me toco su serio, hasta el momento que me pidieron mi nombre; Cuando dije Cuco mari luisa me dijo que creía que estaban mujer. Explico que no era ni hombre ni mujer, pero una mezcla una mitad, el tercer genero, se echo a reír, pero siguen parlando con migo y estuvieron muy cariñosas

Descubrimos una cosa increíble, una tumba dedicada para todas las almas que nadie se recuerden, es una de las cosas mas conmovedora que nunca he visto, porque las que me tocan son las almas perdidas pero también los desaparecid@s

Marcha mundial por el Chile

El sábado 24 de octubre partecipe por la primera vez en una marcha a Mexico. Era una marcha mundial por el Chile. Participaron muchos chileños y chilenas, pero también comunistas y anarquistas mexicanos. El encuentro estaba bastante temprano por la mañana en el centro historico. Lo que me toco muchísimo fue la presencia de personas de todas las edades y también personas de la comunidad queer. Es la reflexión que tuvimos con Alix, es que en todos las países hay personas del medio queer que son presentes. La mayoría de las personas golpeaban en cacerolas o tenían banderas.

Aunque la situación en el Chile es trágica porque ya tuviera 20 muertos con la represión terrible, la manifestación me pareció mucho mas alegre que en Francia. Marchamos hasta la plaza del Zocalo, sin violencia, y junt@s pidiéramos justicia y demisión de Pinera. Fue muy fuerte y muy conmovedor.

La leyenda del Cuco, desde Mexico

El coco, cuco o cucuy es una criatura ficticia ubicada en América Latina y la península Ibérica, caracterizado como asustador de niños, con cuya presencia se amenaza a los niños que no quieren dormir. No importa en qué parte del mundo se encuentren, hay algo que los niños de todas las culturas tienen en común: las travesuras. Desde que éramos pequeños, la fascinación con lo prohibido nos ha llevado a portarnos mal, ya sea robando un caramelo o rehusándonos a ir a dormir a cierta hora. La disciplina es algo que se aprende y para lograr este objetivo, los padres de todo el mundo recurren a varias tácticas para controlar los desenfrenados caprichos de sus hijos. Una de estas tácticas, y quizás la más efectiva, consiste en mencionar a un personaje que se encarga de aquellos niños que no escuchan a sus padres. Simplemente oír su nombre es suficiente para apaciguar incluso al más rebelde de los niños. Me refiero al inconfundible espectro de la noche, visitante no deseado en las pesadillas de miles de niños latinos: El cuco.

La tradición afirmaba que el cuco comía a los niños o se los llevaba a su escondite ubicado en un lugar impreciso y muy lejano. Para referirnos al Cuco hace falta una revisión de cómo llegó a surgir este personaje tan ligado a los miedos infantiles, al menos hasta hace un tiempo. En primer lugar, tengamos en cuenta la tradición celta de las cabezas cortadas: se decapitaba a los enemigos vencidos en batalla, pues se consideraba a la cabeza como asiento del alma, y de esta manera el vencedor se veía engrandecido por efecto de poseer tal talismán. De allí deriva la costumbre, habitual en muchas regiones europeas, de vaciar calabazas y nabos, y calar en ellas rostros ceñudos como elementos de protección.

En Portugal, Galicia y otros lugares, además de esta tradición celta, debemos considerar la palabra coco, de uso más bien infantil, que refiere a ciertos frutos y vegetales esferoides. Se configura así una primera relación entre coco y cabeza, de donde va a derivar el concepto del Coco como fantasma con una calabaza hueca con tres agujeros, imitando los ojos y la boca en lugar de una cabeza. La función de tal construcción se mantiene hasta la actualidad: asustar a los niños que no quieren dormirse amenazándolos con que tal criatura los va a comer si no obedecen

Según el etimólogo Corominas, los miembros de la tripulación del almirante portugués Vasco da Gama denominaron coco al fruto que todos conocemos, haciendo referencia a los tres agujeros que presenta, a la manera de una boca y dos ojos configurando el rostro de una cabeza peluda; influenciados evidentemente por la imagen del fantasma infantil. Todavía hoy se llama coloquialmente coco a la cabeza, en expresiones como «comer el coco», «tener mucho coco», «estar mal del coco» o «patinarle a uno el coco». Posteriormente el concepto habría sido introducido en América a través de los territorios conquistados por Portugal y España, y de allí llegó hasta nuestros días. Existen muchas otras hipótesis sobre el origen de este monstruo, que tienen en cuenta las múltiples variantes etimológicas en distintas regiones, aunque generalmente relacionadas a la palabra cabeza. En Argentina y gran parte de Latinoamérica se lo denomina Cuco, aunque en otros países se lo conoce como Coco (España, México), Cuca (Brasil), etc.

La forma cuco, mayoritaria en el Cono Sur y ciertas áreas de Centro América, puede deberse a un cruce entre el coco europeo y alguna deidad de origen africano (el diablo bantú Kuku) o maya (el dios Kukulcan).

También se postula que es una deformación de la palabra cucurucho, que es el nombre del capirote que usaban los condenados por la inquisición en sus manifestaciones callejeras y asustaban a los niños físicamente por la forma grotesca que tiene y psicológicamente por ser personas “malas” frente a la Iglesia Católica.

La particularidad del Cuco es que, más allá de la imagen portuguesa del fantasma con cabeza de calabaza, no tiene una descripción física determinada, al menos en América Latina.

Es por esto que el lugar desde donde el Cuco acecha o aparece, siempre es un lugar oscuro: debajo de la cama, dentro del clóset o armario… El miedo al Cuco se utiliza principalmente para obligar a los niños a irse a dormir a la hora apropiada, y a comer lo que se les sirve, aunque no les guste. También se lo puede invocar de forma general para que los niños realicen las tareas que no les agradan. Lo que asusta del Cuco no es una imagen o característica física, sino el castigo que imparte: se come a los niños desobedientes, o los secuestra de sus casas para llevarlos a un lugar desconocido, del que nunca vuelven.

La forma en que suele operarse la amenaza del Cuco (que es en realidad una amenaza de los padres, extrañamente amalgamada con la tranquilidad que pueden brindar al niño sus voces) es a través de las canciones de cuna o nanas. La más antigua que se conoce es del siglo XVII, y se encuentra en una obra dramática, el Auto de los desposorios de la Virgen de Juan Caxés.

Ea, niña de mis ojos,
duerma y sosiegue,
que a la fe venga el coco
si no se duerme.

La forma más conocida de esta nana es:

Duérmete niño,
duérmete ya,
que viene el cuco
y te comerá.

A veces al final se utiliza “te llevará” en lugar de “te comerá”, y dependiendo del lugar, quien vendrá es el Cuco, el Coco, etc. Más allá de las nanas que se han conservado, el monstruo parece ser conocido desde mucho tiempo antes.Brooklyn_Museum_-_Here_Comes_the_Bogey-Man_(Que_viene_el_Coco)_-_Francisco_de_Goya_y_Lucientes_crop

Francisco Goya realizó un grabado titulado “Que viene el Coco” (1799), donde los niños se ven aterrorizados, mientras que la madre parece tranquila mirándolo con curiosidad.

En algunas regiones se establecen ciertas relaciones de comparación y hasta de identificación entre el Cuco y el diablo, así como también una oposición respecto del ángel de la guarda, que protege a los niños del mal. Pero básicamente se trata del monstruo que encarna un miedo infantil universal, al igual que el Hombre de la Bolsa o Viejo del Saco, y que no excede ese ámbito de influencia.

Soy solo cuerpo y palabras

J’écris aujourd’hui de Mexico. Mexico, la ville où pour moi tout a commencé. D’abord en rêve, le 19 octobre 2011, lorsqu’un oiseau m’est apparu, et puis, dans les jours qui ont suivi, j’ai écrit un  manifeste, en un mélange d’espagnol, de français et d’anglais. Quand suis rentré en France  j’ai ouvert un blog, le 25 novembre 2011, pour y publier ce manifesto Who is Cuco ? J’ai attendu ensuite le début du mois de décembre pour m’incarner au milieu des autres êtres vivants.

Dans ce rêve originaire que j’ai noté dans un petit carnet, un oiseau magnifique et rare se manifestait et était menacé d’être tué par balle par un homme qui visait des oiseaux de chasse, mais aussi de très beaux petits oiseaux. J’y voyais d’abord un rouge-gorge, mais aussi un autre oiseau dont je percevais parfaitement le détail du plumage, alors que j’étais pourtant très loin et qu’il m’aurait été normalement impossible de voir si bien. Cet oiseau que j’appelle d’abord pinson est en fait beaucoup plus extraordinaire qu’un pinson, sa queue est ébouriffée, avec des nuances de bleu et de jaune incroyables. Quand l’homme va tirer, je me réveille en pleurant. Cet oiseau n’a pas de nom, il est beau, il est vulnérable, c’est un survivant que je regarde comme moi-même.

Comme ce mystérieux oiseau de mon rêve m’a appelé, c’est ensuite un mot, une parole qui m’a appelé. CUCO. Cet oiseau sans nom et cette parole incantatoire au nom d’oiseau ont fusionné dans le petit manifesto, où ma transidentité et ma tranimalité se sont entremêlé.e.s : Je suis devenu ce coucou, cet autre oiseau annoncé par le premier sans nom. Je me suis nommé  CUCO en espagnol, cuckoo en anglais, coucou en français.

Le coucou est beaucoup plus inquiétant, moins charmant et moins mirifique que cet oiseau qui m’annonçait. Le premier était une sorte de sublime version volatile de l’ange Gabriel dans une Annonciation de Fra Angelico, une revisitation de la Visitation.

Je suis devenu ce drôle d’oiseau hacker à la peau de latex et je me demandais ce qui allait se passer à Mexico, dans cette ville où, paradoxalement, je suis né sans m’y être encore jamais incarné.

En arrivant à Santa Maria de la Ribera, le quartier où je vis, j‘ai trouvé écrit sur le mur ce qui constitue mon identité. C’est si juste et si troublant que j’irai pirater ce graffiti d’ici peu.

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To be part of the spectral Society

I decided to visit the exhibition The spectral society curated by Caroline Deruas for hacking it.

Cause the title « La Société du spectral » and cause there were my friend Marie Losier.

With Marie we share gender hacking and genderfucking since the beginning, cause Psychic TV and Genesis P Orridge who invented the fundamental concept of pandrogynie

Cause The ballad of Lady J, the film of Marie

Each time I hack, it’s the beginning of something. This time I met an hermano, a Mexican and beautiful and mysterious friend. As me he comes from Mexico.

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MY DREAMS STOP THE VISIONS BEGIN

Ce 21 juin, premier jour de l’été, alors que  je marchais dans l’air doux des rues de Londres avec Alix, je me suis senti brusquement heureux,  léger, presque aérien, c’est cette même texture de joie que j’ai éprouvée à chaque fois que je suis allé à Barcelone ou à Berlin les années passées, à Hambourg  l’hiver dernier, ou à Rome ce printemps, légèreté enivrante qui est arrivée d’un seul coup alors que j’allais vers le métro Angel, et c’est alors que m’est revenu le petit refrain écrit à Hambourg  :

Marcher pour la première fois dans une ville étrangère, c’est convoquer LE SENS DU POSSIBLE des premières fois

Marcher pour la première fois dans une ville étrangère, c’est éprouver le bonheur d’être LIBRE dans l’espace public.

Marcher pour la première fois dans une ville étrangère, c’est découvrir que j’ai MOINS PEUR qu’en France.

Marcher pour la première fois dans une ville étrangère, c’est me rappeler que me promener librement en France pose depuis toujours un problème LÉGAL.

Marcher pour la première fois dans une ville étrangère, c’est me rappeler que je suis ILLÉGAL dans le pays où je vis.

Marcher pour la première fois dans une ville étrangère, c’est me rendre compte qu’une certaine partie de mon identité est française et qu’EN TANT QU’ILLÉGAL je dois me définir contre ou à l’intérieur de cette loi de 2010 qui interdit le port du visage masqué dans l’espace public.

Marcher pour la première fois dans une ville étrangère, c’est reprendre conscience que je ne suis pas français, que je NE SUIS D’AUCUNE NATION, car je n’ai pas d’identité civile et n’en aurai JAMAIS.

Marcher pour la première fois dans une ville étrangère, c’est éprouver l’EXCITATION DE  l’INCONNU et une forme d’inhabituelle tranquillité

Quand je marchais dans les couloirs du métro Angel il faisait chaud mais pas trop, ce n’était pas encore la canicule qui sévit à présent et qui va rendre la pride difficile samedi à Paris. Aux sous-sols, il soufflait, comme toujours dans le métro à Londres, un air assez rafraîchissant que pulsaient des souffleries invisibles, dans la moiteur remontaient les souvenirs merveilleux de nos retours difficiles de la Kaos à l’aube, alors que foncedé.e.s et sidérés par la lumière du jour trop crue, il nous arrivait de nous endormir dans le métro.

Comme d’habitude je suis entré sans encombre à ICA. J’ai même été gratifié de sourires chaleureux, c’était vraiment doux et complètement surréaliste, étant donné ce que je vis à Paris depuis le durcissement des lois sécuritaires anti casseurs et anti manifestations. L’exposition était juste à côté de la librairie du Musée. Un immense mur, celui qui mène au bar, était consacré aux publications de Kathy Acker, les livres y étaient exposés comme des œuvres objets où on regardait les couvertures et les conceptions graphiques. Plus bas, en descendant quelques marches, on pénétrait dans le cœur de l’exposition, à moins qu’il n’y ait pas spécialement de cœur, disons que l’espace ressemblait à la scénographie habituelle des expositions d’art contemporain, avec des petites stations où regarder des dessins accrochés au mur et des moniteurs où regarder des vidéos munis de casques audios.

J’ai piraté une photographie qui présentait une momie. J’ai vécu un face à face avec un double à la fois ancien et futuriste i mean maybe un truc d’anticipation, puisque cette momie révélait son sexe, masculin. Dernièrement j’ai eu envie d’oser être torse nu sur les dancefloors quand il faisait très chaud, ce qui représente une transgression majeure pour moi qui m’évertue depuis plus de sept ans et demi à ne JAMAIS montrer ma peau bio, et après toutes ces années de lutte pour les séparer et les cloisonner le plus radicalement possible, j’ai depuis quelques mois envie de relier ou  d’articuler davantage mes deux peaux. Et ce désir d’être peau de latex et peau de chair nue est aussi venu de la photographie, où je me suis vu torse nu et j’ai aimé me sentir trans-avec-des-seins, ça me semblait soudain compatibles avec ma transidentité, et dernièrement, j’ai vu et entendu un trans barcelonais dans une performance qui montrait sur scène sa torsoplastie avec une certaine fierté, il a soudain confié qu’il admirait beaucoup ses ami.e.s trans qui avaient « osé » gardé leur seins et les assumaient sur la plage. Iel regrettait un peu et a beaucoup parlé des seuils, j’ai été super touché d’entendre cette possibilité, comme si je m’étais moi aussi enfermé tout seul, comme si je m’étais surnormalisé dans des limites de ce qui m’autorise ou me permet ou non d’être trans et genderfluid. J’aime cet autoportrait fantôme où je rentre dans la photographie de cette créature sans regard au visage à bandelettes et au sexe à découvert.

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Après avoir regardé une petite vidéo tournée dans les rues de New York ou de Londres où ils demandent aux personnes si elles sont pauvres ou riches, je suis allé regarder ce que j’aime tant dans Blood and Guts in high school, les Dream Maps ici agrandies, et le plus incroyable c’est que j’ai pu les hacker, car ils avaient tellement agrandi l’une des cartes qu’elle était à mon échelle et que j’ai pu m’incruster telle Alice au Pays des Merveilles dans l’espace de la page, et surtout dans les interstices des cartes des rêves : MY DREAMS STOP THE VISIONS BEGINS.

PHASE FATALE4

Et puis  ce 21 juin je suis aussi à Londres pour fêter l’anniversaire d’Alix, car Londres est depuis toujours la ville où nous aimons aller ensemble, non seulement pour échapper à la violence stigmatisante de Paris à mon endroit, mais pour nous rendre à la Kaos, dont l’adage Nothing is true everything is permited auréole notre rencontre d’une lumière ardente et dessine un horizon hétérotopique toujours recommencé. C’est pour aller à Electrowertz pour la nuit Phase Fatale que j’avais cette fois des billets, et c’était mieux de dormir à Angel

Pleasant Street ! c’est le nom de la rue et ça nomme bien l’atmosphère du quartier qui est beaucoup plus coquet et gentrifié que Holloway ou Finthbury park, les quartiers nords où on a l’habitude de vivre quand on vient à Londres. Ici, les jardins à l’anglaise bordent et débordent les jolis immeubles de briques qui ressemblent à d’élégantes petites maisons, c’est là que St Mary’s Church est nichée au milieu d’un parc où des enfant jouent tandis que leurs parents se prélassent allongés à même le sol, les pelouses n’étant ni interdits ni coupées ici à ras, au contraire, la végétation est luxuriante et ce désordre contenu du jardin anglais où l’animal humain peut s’ébattre confortablement, se distingue des jardins à la française marqué par l’esprit cartésien et disciplinaire qui enrégimente le naturel humain et dompte le désordre de la nature en taillant et coupant sans cesse ce qui sort du cadre. Contrairement aux anglais, la majorité des citoyens françaises adopte ce même usage inconscient de la violence à l’égard de tout ce qui pousse sur son terrain, occupant la majeure partie de son temps libre à faire vrombir les débroussailleuses et les tondeuses pour empêcher que la nature ne prenne le dessus. La première fois que je suis allé à Berlin, j’avais éprouvé la même chose, mais c’était encore plus frappant encore, car c’était le printemps, et partout les arbres poussaient, et partout les plantes et les mauvaises herbes faisaient reculer les limites des chaussées. La ville, l’urbain, coexistait avec la nature.

Le mois dernier, en flânant dans les faubourgs de Rome, j’ai éprouvé cette même bouffée de bonheur liée au soulagement de me déplacer dans une ville qui ni ne persécute ni n’enrégimente en permanence le vivant. Après le piratage de ICA, on est remonté à pieds vers Trafalgar square pour prendre le métro jusqu’à Angel. Je me suis souvenu de toutes les fois où j’ai marché dans ce quartier depuis 2016, et de ce jour de happening de l’été 2017, « Behind the mask there is an other mask » devant la National Portrait Gallery, où je n’avais pas pu entrer et avais décidé de sortir mon drapeau avec la loi de « la République à visage découvert » de 2010 interdisant le visage masqué dans les espaces publics en France. Je m’étais posté devant le Musée, puis l’avais déroulé lentement en expliquant aux passants anglais la signification de ce drapeau et de cette loi française qu’ils ignoraient pour la plupart d’entre iels.

 

 

A Angel, on a bifurqué sur une rue à droite et on a atterri dans un petit bar restaurent latino américain que je croyais mexicain. A peine entré, j’ai vu les doux regard du serveur et de la patronne posé sur moi et j’ai compris qu’iels étaient et seraient mes alliés. Leurs yeux souriaient autant que leurs lèvres en me regardant, je me sentais immédiatement bien accueilli et considéré, j’ai déjà remarqué cela avec des mexicains ou latino américains, quelque chose de mon identité passe immédiatement. Et dans la culture latino américaine, asiatique ou encore indienne, la dimension magique est d’emblée plus présente. Magie pouvant signifier Manifestation d’une autre dimension avec laquelle on se relie, pas forcément surnaturalité. Ainsi, à notre arrivée, il n’y a pas eu de questions, mais simplement une évidence joyeuse, et quand je sens cette confiance, ma langue se délie et je suis prêt à tout. J’ai commencé à leur parler en espagnol et en voyant tous les habits et accessoires posés sur une étagère en face du bar j’ai eu immédiatement envie de jouer avec et de me parer. J’ai demandé si je pouvais essayer le sombrero, elle a dit que bien sûr que oui, et surtout m’a proposé d’elle-même le pancho en m’aidant à le mettre, très heureuse que j’accepte.  Plus tard, j’ai appris en discutant avec elle qu’elle venait de l’Equateur, et notre sympathie s’est approfondie quand je lui ai dit que j’admirais leur président, elle m’a aidé à retrouver le nom de Rafael Correa,  qui a été président de l’équateur de 2007 à 2017. Je lui ai expliqué que j’avais beaucoup d’admiration pour lui car il avait tenté de résister à la capitalisation banale et ordinaire des biens communs. J’avais été frappé lorsqu’il avait tenté de créer un rapport de force inédit en

PHASE FATALE3

Electrowertz, unmasked

Et la soirée avec Phase Fatale fut folle, j’ai eu le bonheur de recroiser quelques ami.es de la KAOS, et puis aussi notre copine Mune que je vois aussi bien à Paris qu’à Londres, j’aime cette photo où on se fond et on se dissoud les unes dans les autres. Car c’est ça que l’on cherche sur les dancefloors dans ces soirées underground à la techno puissante, ce moments de bascule où on ressent la dissolution des limites du moi habituelles, et l’ivresse comateuse de la naissance d’un corps commun vibrant transpirant EXTATIQUE. Merci Luxxxor pour cette très belle série de photographies où le dancefloor semble être en feu

 

 

PHASE FATALE5

De la pride, du choix, et du parti pris de la rupture

C’est le mois de la pride et un peu partout des manifestations sont organisées en amont de la grande fête à venir qui commémorera les 50 ans des émeutes de Stonewall Inn qui eurent lieu 28 juin 1969 à New-York dans le quartier de Greenwich Village, émeutes qui entraînèrent quelques mois après la création du GLF ( Gay Libération Front) et du GAA (Gay Activist Alliance).

Dimanche 9 juin à  St Denis, c’était la première pride des banlieues placée sous la bannière de la « révolution queer des banlieues populaires ». C’était fort et important. Fort et important d’y être. J’y étais et j’étais heureux comme souvent dans les manifestations, avec la sensation de vivre un petit tournant politique. Oui, quelque chose a eu lieu en F/rance et cette bascule était joyeuse.

Dans la marche, j’ai croisé des copines, mais aussi le groupe des Femmes en lutte du 93, l’association Ardhis qui défend les droits des personnes migrantes LGBTQI, Acte Up, SOS homophobie. C’était calme et joyeux. Je n’ai pas subi d’agressions. Le photographe et militant Otto Zinzou que je croise souvent dans les manifestations m’a surpris en plein sitting avenue de la République à St Denis, Yann Vourch’ assis à mes côtés porte sur son visage la double fierté d’être de cette marche et d’être de St-Denis, on s’est d’ailleurs revus dimanche matin sur le dancefloor improvisé dans un gymnase à St Ouen, où j’étais déjà allé un jour pour une Tragedy, cette fois c’était une Myst, il était accompagné de son amie Tasha avec laquelle on a parlé de nos luttes, de la pluralité solidaire et nécessaire de nos luttes, sur fond de techno.

Ces cinquante ans de pride sont l’occasion de révéler ou de redire les crispations identitaires qui accompagnent ces luttes et souvent les divisent, car pour beaucoup d’entre nous ce n’est pas la gaypride que l’on fête ce mois-ci, mais la queer pride, à condition de réinsuffler à ce mot la charge politique qu’il sous-entend originellement. Il n’y a pas ni jamais eu de milieu ou de mouvement gay homogène – cet adjectif accolé à gay fait d’ailleurs entendre en langue des oiseaux  le fameux gène de l’homosexualité que les néo-biologistes suivis des conservateurs mettent en avant, pour justifier que l’orientation sexuelle n’est pas un choix mais un déterminisme, thèse qui légitime l’approche pathologisante selon laquelle l’homosexualité est une maladie « génétique », ou bien l’approche libérale réactionnaire encourageant à la tolérance des homosexuel.les puisqu’ils ou elles n’ont pas choisi, la perverse nature devenant alors la seule responsable de cette orientation non naturelle.

Cette déresponsabilisation de l’individu a toujours eu des implications politiques, dans un sens ou dans un autre. Par exemple, au fondement de la justice, le fait que la personne n’était pas consciente au moment du crime ou du délit qu’elle a commis implique qu’elle ne peut pas alors être tenue pour responsable au même titre qu’une personne ayant agi en toute lucidité ou conscience au moment des faits. Dans ce cas-là, la pensée du non-choix constitue un progrès. Cette absence de choix est souvent invoquée, même lorsque le gène de l’homosexualité n’est pas utilisé comme argument. Dans le film Coming Out de Denis Parrot sorti en mai, l’argument de l’absence de choix est récurrent. De nombreux.ses adolescent.e.s disent qu’ils ou elles n’ont pas choisi, qu’ils ou elles ont toujours ressenti, qu’ils ou elles n’éprouvaient pas d’attirance pour le sexe opposé.

Je ne peux m’empêcher de penser que cette façon d’argumenter reste prisonnière d’une construction hétéronormative qui manque le tournant queer de nos constructions et déconstructions identitaires résultant non d’un choix ou du choix d’être soi, mais d’une multitude de choix et surtout d’actes impliquant les gestes et les paroles d’allié.es qui nous reconnaissent et nous incluent. Le choix est sûrement un critère bien trop étriqué pour penser l’identité car il reste enfermé dans une approche binaire et sacrificielle de l’individu irréductiblement marqué par la tension du « ou bien ou bien ». La faiblesse de la pensée occidentale du choix, c’est sans doute d’ériger l’individu conscient et rationnel comme étalon de mesure suprême de la liberté. L’impensé de cette vision c’est la place de la contingence et de l’au-delà de soi en soi.

La pride, cette fierté qu’un être hors norme subissant des attaques stigmatisantes, éprouve ou brandit comme une arme, suppose bien plus que de choisir une orientation. Ce sentiment de fierté, ou cet « état » de fierté, découle d’une adhésion à un monde commun, à des valeurs communes, mais surtout à la possibilité d’une reconnaissance, réalité qui est donc bien plus ample que la seule adhésion à soi et à ses désirs. Cette adhésion s’approche bien plus d’une conversion spirituelle et éthique qui nous relie à d’autres que du choix individuel, conversion qui n’est pas forcément liée à un moment clef que l’on appelle le choix, mais résulte d’une incubation lente, d’une infusion diffuse qui nous transforme insidieusement. Nous restons certainement trop liés en Occident au modèle cartésien du changement de paradigme, du renversement copernicien; on a souvent besoin de penser à un changement radical et soudain, à un avant et un après LE choix. Cette vision du choix reste prisonnière d’une vision verticale hiérarchique et subjectiviste, où l’on atteint un sommet, une acmée, sur fond de dramatisation psychologique. Je pense qu’au contraire les changements se passent souvent autour de nous et que nous sommes aux prises avec cet autour, et bien souvent le nous ne prévaut pas du tout, parce que surviennent des changements en dehors qui nous contaminent.  Et dans nos luttes et dans nos choix, nous nous rebellons souvent contre des assignations naturelles ET culturelles. Nous menons plusieurs batailles. Toujours recommencées. Nos identités hors normes sont le fruit de choix ET de non choix.

Le mouvement de la pride est souvent discrédité au nom d’un universalisme et d’une critique des dérives individualistes de la société libérale qui atomise la société et les individus réduits alors à n’être plus qu’une somme de propriétés. Le développement des mouvements de fierté : Fierté d’être soi, fierté d’avoir le courage d’échapper à la norme, fierté d’oser, sont ainsi dévalorisés, attaqués et réduits à l’affirmation aussi tautologique que stérile de « I’m what i’m » ou encore « My body my property ». Dire sa fierté serait s’auto-célébrer, et cette auto-affirmation de soi, cet auto-centrement seraient des symptômes du néo-libéralisme qui produit de la division du corps commun pour exalter les individualités et leurs libertés illusoires, divisant les luttes sociales et annihilant la conscience de classe. La culture de la pride serait un avatar des dérives capitalistiques. La critique est très tentante, car oui, bien sûr la lutte des classes avant tout ! mais elle est aussi trop facile, car on peut être hantés par la possibilité hétérotopique de constructions de mondes égalitaires, nouveaux et parallèles, de mondes nouveaux de et en résistance, sans succomber à cette litanie catastrophiste et anti-individualiste. Dans ce monde de la pride, l’horizon est ou devrait être hétérotopique, où les personnes sont des allié.e.s, car sans cette ou ces alliances politiques et philosophiques, cette fierté d’être soi serait une coquille vide. De mon côté, pour célébrer une pride sans peur, je veux mentionner deux portraits d’ami.e.s de la communauté, portraits de pride co-réalisés par mon ami Matthieu Foucher avec Vice, parus la semaine dernière, sous forme de vignettes vidéo, je veux en parler non seulement parce qu’il s’agit d’ami.e.s, mais aussi parce qu’ils ont suscité sur les réseaux, des vagues ignobles de réactions discriminantes, violentes, racistes, grossophobes et homophobes.

D’abord, j’ai envie de les remercier pour leur courage, et puis aussi pour leur amitié non jugeante, car que ce soit Leslie ou Brahim, ce sont deux personnes qui m’ont toujours considéré, accepté et apprécié comme je suis et pour qui je suis. Et ce qui me rend heureux, au-delà d’être fier, c’est que dans notre communauté queer, souvent nous nous reconnaissons et nous nous aimons dans nos différences et nos prises de risques plus ou moins radicales : sans nécessaire fascination pour elles, nous savons les reconnaître, car nous en connaissons le poids et le coût. A considérer les commentaires effroyables laissés sur les différents murs des réseaux sociaux où ces vidéos ont été publiées, je dirais que cela soulève la nécessité de se positionner encore et toujours. Encore plus fort. C’est de cette charge de violence subie – que nous devons et devrons toujours affronter – dont je veux et dont il faut parler, car la pride n’est pas un couronnement, ni seulement un sentiment, mais bien un état et une condition politique, ou du moins devrait l’être, liée aux mouvements de lutte, et ce, originellement, où à notre tour, il faut parfois être capable d’exercer la violence pour se défendre.

Oui, au-delà de l’exercice trop facilement critiquable de l’auto-satisfaction d’être soi-même, la pride signifie des luttes à mener, et cette année particulièrement, une lutte colorée de jaune et de noir, car aux Gilets Jaunes ont succédé les Gilets Noirs, non pour les remplacer, mais pour étendre et faire résonner ce mouvement de critique sociale radical, depuis lequel rien n’est plus pareil dans le paysage politique français.

La première vignette est consacrée à Leslie Barbara Butch, dj féministe et Présidente du pôle LGBTQI du BAAM, Leslie dont j’ai déjà parlé les semaines dernières, puisque j’étais précisément en sa compagnie à la Java, quand elle a été filmée début mai et qu’elle performait avec H. aka Alix Hélène Mourrier « Bash-back ». Et si je le redis ici c’est parce que ce terme est crucial pour  justement penser la fierté au-delà du choix. LBB déclare être gouine grosse et juive, et on ne choisit pas forcément d’être homosexuelle juive et grosse, on peut en effet subir ou simplement hériter de ces « propriétés ». La question du choix ou de « se » choisir n’est pas originaire. En revanche, ce qui est sûr, c’est que son acte de fierté est un choix : choix de s’affirmer, choix de se outer, de le dire de l’acter de le performer. Sa vignette explicite bien ce dépassement du choix dans l’affirmation fière, elle explique de manière concise ce qui lui permet aujourd’hui d’être fière : un monde l’a accueilli où elle s’est sentie reconnue; le monde Transpédéegouines l’a conduite à la construction d’un corps politique. La pride découle donc d’un processus d’acceptation de qui elle est, grâce à l’acceptation d’un monde fondé sur la lutte contre les stigmatisations des minorité.e.s, le monde Transpédéegouines. Dans son cas, son corps devient politique à partir du moment où elle a rejeté une triple stigmatisation de genre, de sexe, de race, et ce, grâce à un milieu qui porte et partage ces valeurs.

En disant je suis gouine grosse et juive et je suis fière, c’est évidemment l’homophobie, l’antisémitisme et la grossophobie qui sont désignés comme ennemis idéologiques, et ce qu’elle utilise comme arme, c’est le Bash-back; Bash-back ou la stratégie du dans ta face : J’endosse et surtout renvoie les insultes que je subis. Terme anglais venant du « bashing » qui signifie agresser verbalement ou physiquement, souvent utilisé pour les actes homophobes. Le Bash Back est donc une réappropriation, une forme de riposte créatrice à une agression adressée spécifiquement à des pédés, des gouines et des trans. Dans le cas de la performance Bash Back performée par et avec H. elles endossent les noms et les signes de la putophobie de la grossophobie et de la misogynie pour les incorporer et les transfigurer en fierté. Dans la performance, H. écrit à même la peau de Leslie et au crayon noir les termes de Grosse Gouine. Si la bitch et la pute sont les nom de l’infamie – infamie rappelant la misogynie d’un Godard qui fait demander à son héroïne : « une femme c’est comme infâme ? » – alors nous nous dirons bitches et putes. Oui, les transféministes conçoivent souvent la pride comme un exercice non seulement de renversement mais de catharsis contagieux.

La singularité de Leslie, c’est aussi qu’elle se range du côté du mouvement Gras Politique, un mouvement co-fondé par Daria Marx, qui s’est fait beaucoup connaître dans la presse l’an passé. L’année dernière, au FGO Barbara dans la Goutte d’or, j’ai vu Leslie mixait avec deux de leurs représentantes dansant sur scène dénudées, elles étaient powerful.

Son autre courage, c’est de s’affirmer gouine juive, car ce n’est pas chose aisée dans nos milieux queer intersectionnels,  la critique de l’Etat d’Israël étant un leitmotiv encore plus brûlant depuis que le débat entre antisionisme et antisémitisme est devenu plus virulent, et aussi depuis que certains hommes politiques en France ont décrété qu’une loi assimilant les critiques antisionistes à de l’antisémitisme, qui lui est un délit, allait être promulguée. Sans cesse et jamais assez doivent être dénoncées les dérives racistes de l’Etat d’Israël lorsqu’il se conçoit comme « Etat Juif », alors même qu’il y a des israéliens arabes non juifs, ses nouvelles colonisations, le blocus épouvantable de Gaza. Cette critique légitime de l’Etat d’Israël fait que parfois revendiquer d’être juif ou juive devient tabou. J’ai découvert dans un de ses posts qu’il y a deux ans elle avait commis un double acte de fierté : elle a joué en Lituanie, où son grand père juif a été déporté en camps de concentration, dans la ville où a été assassiné son grand-oncle, parce que juif;  elle a joué à l’endroit où Hitler a prononcé son discours, et là où étaient érigés les drapeaux du 3ème Reich elle a installé le Rainbow flag. Bravo LBB.

La seconde vignette est consacrée à Brahim, un compagnon ami de la nuit mais aussi du monde militant, lié aux ami.e.s du pôle LGBTQI du BAAM. Sa vignette est subversive, là encore bien au-delà de la question du choix. Subversive, car iel lie sa fierté au fait d’être une personne non binaire, mais aussi noire et réfugiée. La difficulté de l’exercice de fierté, c’est qu’iel se retourne aisément contre ceux, ciels et celles qui s’y frottent. Brahim exprime son identité non binaire, iel est gender fluid et veut montrer que ses créations vestimentaires s’articulent à cette vision gender fluid, mais iel dit aussi qu’iel est une personne noire et réfugiée, précisant qu’iel n’a pas envie d’être appréhendé ainsi, que « réfugié » n’est pas écrit sur son front. Le paradoxe c’est que de le dire produit l’inverse de ce qu’iel souhaite. Alors que nous dansions comme des folles à la Myst à St Ouen dimanche matin avec Julian, Brahim, Alix, Julian m’a demandé si j’avais regardé la vignette de Brahim. Je lui ai dis que oui mais que je n’en avais pas parlé à Brahim parce que j’imaginais que ça ne devait pas être facile pour iel d’être soudainement interpellé partout et par tout le monde, et peut-être justement comme iel ne souhaite pas l’être, car avant tout iel souhaite être considéré comme non binaire et finalement iel risque d’être interpellé comme « réfugié ». Julian m’a confirmé qu’en effet beaucoup de personnes venaient voir Brahim pour lui dire qu’elles ne savaient pas qu’iel était réfugié. Alors j’ai dansé avec Brahim comme d’habitude, sans lui dire que je l’avais trouvé courageux, beau et pertinent. Car évidemment cette parution a entraîné de nombreuses réactions racistes, et même si Brahim ne veut pas être d’abord perçu comme une personne noire et réfugiée mais comme Brahim, son affirmation de fierté de personne non binaire racisée créatrice engagée ouvre aussi un espace de reconnaissance et de reconsidération pour les personnes racisées et réfugié.e.s, aujourd’hui persécutées et stigmatisées en France et dans tous les États européens violeurs des droits des personnes migrant.e.s, réfugié.e.s que l’on a trop tendance à percevoir ou à représenter sous une forme misérabiliste. Un ou une réfugié.e est avant tout une personne. Une personne qui a subi ou subit des violences. Une personne dont les droits fondamentaux ont été et sont bafoués. Une personne qui a des droits. Bravo et merci Brahim d’avoir eu le courage de t’inscrire dans ces luttes et ces fiertés. De les visibiliser

Et de parler de pride et de luttes en faveur des personnes migrant.e.s, me revient cette magnifique action du BAAAM, Human After All, à laquelle j’ai participé le 11 mai. Après des rencontres organisées aux Laboratoires d’Aubervilliers, où des pancartes avaient été préparées, une marche partait de République. Comme il existait une pancarte « Moins de frontex plus de latex », j’ai décidé de la faire mienne le temps d’une marche. Une grande pluie s’est abattue sur nous qui a retardé le départ, car justement Leslie / LBB et Élodie Lavoute mixaient sur un camion qui ouvrait la marche, et il fallait évidemment protéger les machines de l’eau. C’était une manifestation de pride, à laquelle participaient de nombreuses personnes migrantes et malgré la dimension tragique du sort réservé aux demandeuses d’asile et globalement aux sans papiers en France, la marche était joyeuse.

 

Ma pride : être un hacker gender-fucker qui s’attaque au cis-tem. Ma pride : savoir que j’appartiens à un monde bien plus vieux et bien plus grand que moi. Ma pride : provoquer contester et vomir par tous les pores de toutes mes peaux le label de notre République mortifère raciste et islamophobe « la République à visage découvert ». Ma pride : dire et se redire que la suprématie de l’homme et de la femme blanc.he hétérosexuel.le.s est une invention idéologique pour dominer le reste des humain.e.s non blancs et les autres êtres vivants, femmes, enfants, transgenres, animaux non humains, plantes, biens communs. Rejeter cette suprématie blanche c’est déconstruire la pensée du progrès et des lumières qui fonde philosophiquement cette appropriation violente des êtres et des biens par les humain.e.s blanc.he.s. Ma pride de transbird coucou ( traduction française de mon nom espagnol cuco) :  co-habiter amoureusement et spirituellement avec des animaux non humains et des milliers d’espèces végétales. Ma trans-pride de tranimal :  me sentir m’éprouver me penser comme un animal humain et non humain, être inter, anti et trans-spéciste autant que transgenre.

On apprend aujourd’hui que la gaypride lyonnaise n’a pas pu avoir lieu à cause du déluge de pluie qui s’est abattu sur la ville et ses manifestantes selon certains, ou à cause de l’intervention de queers radicaux qui seraient intervenus en tête de cortège selon d’autres. Les queers radicaux ou vénères ayant été sûrement trop vite assimilés à des blacks blocks, cette nouvelle encore floue interroge les clivages, et surtout, la possibilité qu’ils existent…car il faut pouvoir ouvrir des espaces de lutte antiracistes et de contestation radicale, pour plus d’égalité des droits, pour plus d’égalité économique, sinon, l’exercice ou le rituel de la fierté se refermera sur l’homonationalisme défendant des privilèges de personnes blanches nanti.e.s

Je suis le plus souvent  partisan de la rupture, car c’est ce parti pris de la rupture qui permet de penser par exemple la possibilité d’une révolution queer des milieux populaires.

Vive les Prides avec les Gilets Jaunes ! Vive Existrans ! Vive les prides de nuits ! Vive les prides des banlieues ! Cette queer pride de banlieue était vraiment joyeuse, festive, j’étais heureux de marcher dans cette ville et de croiser des ami.e.s de la nuit, comme Esmée, Soraya aka Sentimental Rave avec laquelle j’ai longuement parlé, qui revenait juste de Rome encore toute épuisée. Avec Soraya nous nous connaissons depuis des années, bien avant qu’elle ne devienne dj et compositrice, bien avant que Sentiment Rave existe, elle aussi m’a toujours considéré dans ma transidentité de hacker, et j’aime découvrir aujourd’hui la façon dont elle incorpore la lutte, la violence et nos résistances dans sa musique, variante de techno hard-core, le gabber est punk, et j’aime apprendre que ce terme vient du yiddish qui signifie ami ! La boucle est bouclée ! Si LBB l’apprend, elle ouvrira peut-être un jour un de ses djsets au gabber. Et puis il y avait aussi Victor Zébo et Clémence De St Denis accompagnée de son sublime chien renard qui a rencontré le chien noir de Alez Discoballerino…

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Et comme j’aime les circulations de la rue au dancefloor, c’était du bonheur de revoir Alez  à la Myst, qui a été le plus chevalier des chevaleresques durant toute la nuit et tout le matin à offrir ses soins et ses attentions. Quelle belle rencontre ! À St Denis, il y avait aussi Mathieu avec Gabriel, qui a écrit ensuite un joli papier dans les Inrocks.

Last but not least, l’émotion, la grande émotion était à venir : à la fin de la marche, sur la place de la Basilique, est intervenu le collectif des Femmes en luttes du 93, groupe de militantes féministes anti-racistes que j’admire depuis que je les ai croisées il y a quelques années en manifestations anti-racistes Boulevard Barbès. C’est pourquoi je veux terminer ici par elles, et par cette voix qui a illuminé notre dimanche et rassemblé les coeurs. Merci à toi Hanane.

Hamburg memory

Vendredi 24 mai 2019, une soirée liée à Hambourg et au mythique Golden Pudel était programmée à la Station, étrange petit club posé en bordure de l’Elbe qui ressemble à un chalet où ont joué des milliers d’artistes, club que j’ai découvert il y a cinq mois, l’année dernière donc, à la toute fin de décembre 2018. J’étais impatient de découvrir Felix Kubin en live, artiste longtemps associé à ce club, que mon amie Marie m’a fait connaître lorsque j’étais venu pirater son exposition à la Cité des arts à Montmartre en mai 2016, dans laquelle il y avait des extraits de films avec Félix et un costume de hiboux accroché au mur en lien avec une de leurs performance. Mon être coucou s’était alors dressé, un frisson d’excitation est passé sur mes plumes. J’allais voir Félix Kubin pour la première fois et c’était incroyable ! J’ai eu peur d’arriver en retard et de rater le live.  Quand j’attendais le bus 35 À Aubervilliers qui s’arrête juste devant la Station, j’ai entendu crier derrière moi Fantomas ! Fantomas ! J’ai tellement l’habitude que je ne me retourne même plus, mais là ils ont dû sentir qu’ils étaient lourds, et en un mouvement de repentir et peut-être même de sincérité, un des deux garçons s’est mis à me parler vraiment, en me confiant qu’il adorait les masques et qu’il aimait beaucoup le mien, quand je lui ai dis que j’existais depuis sept ans, il a presque reculé et m’a dit que c’était très fort ce que je faisais. J’étais heureux d’être resté doux et de recevoir cet encouragement.

J’étais impatient de voir et d’entendre les sons de Félix Kubin, je revoyais des images de lui enfant jouant avec son frère à l’âge de neuf ans, ne sachant plus si c’était mon esprit qui avait formé ces images ou si c’est Marie qui me les avait montrées. A la Station, ce soir-là je suis arrivé à minuit, il y avait encore très peu de monde dehors, et l’intérieur était fermé. Apparemment Félix Kubin rencontrait des problèmes techniques sur scène. Je suis tombé sur Erwan que je n’avais pas vu depuis l’incroyable soirée au Rex organisée par Soraya aka Sentimental Rave le 6 mai, soirée que je ne voulais surtout pas manquer parce qu’il y avait non seulement Soraya mais Rebeka Warrior et Atari Teenage Riot que je n’avais jamais vu. Je crois d’ailleurs avoir rencontré Erwan avec Rebeka, un jour je les avais rejoins sur scène au Trabendo, et puis à Micadanse en février 2018 où avait lieu Discontrol Party, une soirée dont je retrouve ici des photos grâce à Lucile Haute qui participait à cette aventure, c’était une party avec un dispositif immersif. J’aime la photo avec Rebeka où Erwan semble voler, moi j’ai l’air électrisé et pris comme une mouche dans les filets d’une toile d’araignée  : WEB !

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 Lucile m’a d’ailleurs envoyé une vidéo de cette soirée : https://vimeo.com/267813107 quand j’ai voulu présenter Erwan à Marie, j’ai découvert qu’ils se connaissaient déjà parce que justement pour le film sur Félix elle a tourné à Nanterre Amandiers où elle pouvait construire son décor, où Erwan jouait lui aussi, dans une pièce de Philippe Quesne je crois. Je n’étais pas étonné non plus, j’étais juste joyeux de constater toutes ces connexions et de voir qu’il existait une petite family underground entre Paris, New-York et Hambourg. On a retrouvé aussi Alexandre Paty et Samuel du Collectif Gamut qui sortait de plusieurs semaines de jeûne et avait fumé un peu de shit, elles étaient très def et joyeuses. Alix m’a dit qu’elle avait aperçu Marie, alors on est allé la voir, elle était avec son amoureux Simon que j’avais rencontré au Centre Pompidou en avril. J’ai aimé les voir ensemble, on aurait dit des twins, et j’ai toujours eu des liens forts avec les twins. On était trop heureux de se retrouver, on est rentré.e.s, le concert n’a pas commencé tout de suite, Marie m’appelait Coucou et c’est aussi ainsi qu’elle me présentait, quand je lui ai dit que je m’appelais Cuco, elle m’a dit que c’était parce qu’elle aimait les oiseaux et adorait dire coucou. Je me suis dit aussi que c’était parce qu’elle parle encore aujourd’hui plus facilement anglais que français, et cuckoo et coucou ça se prononce presque pareil.

Le concert a commencé, Félix était comme à son habitude hyper stylé, Kraftwerkien, cheveux peignés à l’extrême, costume étroit, accompagné d’un batteur il avait vraiment des allures d’enfant qui joue et composait avec et devant nous, il nous a entraînés peu à peu dans une transe, au bout d’un quart d’heure on dansait à fond, j’avais l’impression que c’était une communauté d’amoureux de Kubin qui dansaient, tous et toutes très reliés. J’ai retouché à des sensations éprouvées lors des concerts des Swans, car lui comme eux créent des rythmes hypnotiques, avec une intensité qui nous mène à  de petites extases. Le concert était si beau qu’après c’était difficile d’enchaîner avec du clubbing, alors j’ai eu envie de rentrer tôt. Juste avant de partir, Victor Carrill, l’organisateur de La soirée queer La Toilette, est venu me voir et il a repris notre discussion entamée au Cabaret sauvage le 12 mai dernier, où il m’avait déjà annoncé qu’il avait hâte de me faire lire le scénario de son film qu’il écrivait avec son frère où je joue un rôle important de… chef des pirates. C’était drôle de se faire raconter un scénario d’un film où je suis censé jouer un rôle prochainement sur un dancefloor, et le plus drôle c’est que j’étais promu au rang de chef de hacker pour une mauvaise raison, parce que Victor croyait que j’étais un hacker informatique. J’ai dû lui expliquer que je n’étais qu’un hacker de la vie et un genderhacker, que je n’y connaissais vraiment rien en informatique et que d’ailleurs je me faisais hacker moi-même. Cette confusion m’arrive souvent, parfois je ne déments pas, sauf quand la discussion devient vraiment sérieuse et que l’on me propose de collaborer avec moi. J’ai tout de suite aimé ce projet futuriste qui m’a fait penser à Fahrenheit 451 où un groupe de résistants survivants au système sort de la cité autoritaire. En guise de résistance ils apprennent par coeur les textes, et avant de mourir les transmettent à quelqu’un.e. Dans leur scénario queer futuriste, il y aurait des organisations résistantes et marginales, et apparemment j’y jouerai.s un rôle. Un rôle de hacker. A propos de hacker, je rembobine et je reviens cinq mois en arrière à Hambourg. Nous sommes le jeudi 27 décembre 2018. 

Nous sommes le jeudi 27 décembre 2018. J’ai marché aujourd’hui pour la première fois dans les rues de Hambourg. Ce n’est pas la première fois que je viens en Allemagne, j’y vais depuis 2013, mais toujours à Berlin :  peut-être que Berlin est à l’Allemagne ce qu’est New-York pour les Etats-Unis ? Une anomalie réjouissante. Je vis dans un appartement à un quart d’heure du centre en bus, dans un quartier résidentiel où tout semble aller pour le mieux pour tout le monde. Les maisons coquettes et cossues sont bordées d’allées d’arbres et entourées de petits jardins soignés, où les habitants ont attaché des boules de nourriture aux branches d’arbres bien taillés, dans lesquels sautent des écureuils roux au poil luisant. On dirait que dans ce monde rien ne viendra jamais entacher cette perfection charmante et familiale.

Marcher pour la première fois dans une ville étrangère c’est m’approcher des sensations de première fois. Marcher pour la première fois dans une ville étrangère c’est éprouver le bonheur d’exister et de pouvoir exister librement dans l’espace public. Marcher pour la première fois dans une ville étrangère c’est me confronter à l’inconnu au regard des autres parfois inquiétant et découvrir que j’ai moins peur qu’en France. Marcher pour la première fois dans une ville étrangère c’est me rappeler que depuis toujours le seul fait de me promener librement en France pose un problème légal. Marcher pour la première fois dans une ville étrangère me rappelle que je suis illégal dans le pays où je vis. Marcher pour la première fois dans une ville étrangère c’est reprendre conscience que je ne suis pas français et que je ne suis d’aucune nation car je n’ai pas d’identité civile et n’en aurai JAMAIS. Marcher pour la première fois dans une ville étrangère c’est me rendre compte à mon insu qu’une certaine partie de mon identité est française et qu’en tant qu’illégal je dois me définir contre ou à l’intérieur de cette loi de 2010 qui interdit le port du visage masqué dans l’espace public. Marcher pour la première fois dans une ville étrangère c’est éprouver la peur et l’excitation de l’inconnu mais aussi une forme de repos.

En écrivant ces lignes je prends conscience qu’au début de ma vie j’ai toujours dit que je n’étais pas français.e. Je n’utilisais pas forcément la négation. Je ne dis ni ne disais pas que je n’étais pas français.e je disais que j’étais né à Mexico. L’usage de la négation originaire fondatrice de mon identité est plutôt liée à une question de genre que de nation : « Es-tu un homme ou une femme ? », à laquelle je réponds et ai toujours répondu « Ni l’un.e Ni l’Autre. Je suis trans. Je suis un hacker». La pensée genderfluide et non binaire me constitue.

Hacker

Sur cette photo, mes deux insignes : Anarcho queer pirate portrait ! Polaroïd  pris à l’arrêt de bus sur le chemin du club le Golden Pudel par Alix.

Anarcho-pirate

Aujourd’hui à Hambourg, 27 décembre 2018, après sept années d’existence, j’ai envie d’officialiser mon identité de Hacker et de dire et d’écrire que non je ne suis pas français ni d’aucune Nation car un hacker ne peut être d’aucune Nation, et redire surtout que cette identité de hacker résulte d’une déconstruction des fondements sur lesquels la société étatiste et capitaliste repose, car le hacker rejette la propriété.

Depuis que l’on s’est rencontré.es, c’est une identité dont on parle beaucoup avec Alix, qui la reconnaît, qui me reconnaît, et m’encourage dans cette identification. Nous en avons beaucoup parlé à Londres lors de mon piratage de l’exposition à l’ICA l’été 2017 qui abordait l’appropriation par l’Etat et la ville des espaces publics, la pactisation des pouvoirs publics, des instances représentatives démocratiques qui devraient défendre les intérêts des citoyens mais qui ne sert en fait que le Marché. Sur la photo de gauche, je suis avec et nous posons devant une carte immense qui visibilise les espaces qui étaient publics et qui ont été privatisés et expropriés. Et puis ça visibilise aussi leurs points et espace de résistance. Projet qui résonnait terriblement parce qu’il était présenté juste après que la Tour aie brûlé, ce qui était une tragédie mais aussi un scandale du capitalisme ordinaire qui sacrifie sans scrupule les pauvres. Des millions avaient été dépensés pour la réfection de cette tour de 24 étages en 2014 et 2016, sans répondre aux besoins et sollicitations des habitants qui s’inquiétaient précisément de la sécurité incendie. La réfection était avant tout esthétique. Ils ont isolé la tour de telle manière qu’elle s’est transformée en torche.

No Borders

Hacker et No Borders

parce que je suis sans papiers / parce que même si j’avais des papiers je serais illégal en France / parce que je ne reconnais pas la pertinence ontologique et politique de l’Etat Nation aux frontières closes et meurtrières pour les migrants. Même si l’ennemi aujourd’hui ne semble pas être prioritairement l’Etat-Nation mais bien plutôt l’Empire et toutes les Multi-Nationales qui gouvernent le monde ET les Etats Nations qui les servent et en usent pour leur profit (opposition des petits et grands Etats) l’Etat Nation apparaît pour beaucoup être le seul outil ou un moyen de défense contre le néo-libéralisme extrême, c’est qui rassemble la gauche et l’extrême droite d’ailleurs, mais in fine et malheureusement, dans les faits cela se traduit pas ainsi : L’Etat Nation se construit tel un ferment de domination détenteur de la violence légitime, et c’est drôle d’écrire cela ici, car c’est justement Max Weber, sociologue allemand, qui le premier l’a formulé aussi clairement dans Le Savant et le Politique. Cette expression définit selon lui la caractéristique essentielle de l’Etat en tant que groupement politique comme le seul à bénéficier du droit de mettre en œuvre, lui-même ou par délégation, la violence physique sur son territoire.

Comme beaucoup, je suis souvent tenté de penser qu’avec la mondialisation désormais toutes les grandes villes du monde se ressemblent, mais ce lieu commun qui m’a traversé l’esprit quand j’ai découvert les premiers jours les grandes artères commerciales de la ville a été vite effacé par l’impression de découvrir un visage de l’Allemagne ancien et profond. Avec son architecture massive, opulente et imposante, ses interminables rues aux immeubles de briques rouges hauts et lourds, Hambourg m’a d’abord un peu écrasé et repoussé.

On the boat

J’ai pris pour la première fois le bateau. Penché à la prou du ferry qui avançait à grande vitesse sur l’Elbe je me suis ressaisi de mon identité fantasmatique de pirate. C’était pourtant difficile de voyager dans le temps, car d’immenses panneaux publicitaires pour un spectacle de Mary Poppins tapissaient les murs extérieurs du bateau. Avec Alix, nous nous sommes photographiés quand nous regardions d’un côté la ville de Hambourg, de l’autre le port et les grands bateaux qui transportent les conteneurs de toutes les couleurs, et derrière eux, d’immenses montes charges s’élevaient dans le ciel gris comme des monstres ou des sculptures animées.

Golden Pudel

La joie de se rendre pour la première fois au Golden Pudel où LSDXOXO mixait.

Le Golden Pudel est un club spécial où tu payes 5 euros l’entrée, et où enfin tu vois des personnes racisées, absentes dans la ville froide et blanche. Au début c’était très calme, avec une atmosphère de piste de danse de petite boîte de province. Quand LSDXOXO est arrivé, très vite ça s’est rempli et très vite Alix est monté sur la table pour danser debout. Et puis la rencontre avec Rufus nous a fait complètement décoller. Rufus, je l’ai vu de loin car il était très grand et dépassait tout le monde. Il dansait avec Alix et à côté il y avait Tho qui lui était dans une énergie vraiment différente, douce, hypnotique et tranquille. Rufus c’était le feu, et à un moment on a tellement dansé intensément s’entraînant l’un l’autre qu’on est entrés en transe tous les deux, on bougeait au même rythme en poussant des cris, je crois que nous étions juste crazy as fuck.

Avant de partir Alix a sorti le polaroïd pour immortaliser ces rencontres magiques. Ce n’était pas fini, au retour, dans le métro, c’était la surprise de tomber sur Fatamaya, qui travaillait au Golden Pudel et avec laquelle on avait danser. Tellement de love et  d’extases dans cette soirée.

Gomorrhe

Nous avons pris le bus 5 jusqu’à son arrêt final, puis nous avons sauté dans la ligne de métro U3 jusqu’à l’arrêt Landunsgsbruken. On a attrapé ensuite le Ferry 62 qui nous a déposé un quart d’heure plus tard dans un vieux quartier de pêcheur transformé en quartier résidentiel. Nous étions frigorifié.e.s. Ma peau devient vite très froide et j’avais de la peine à me mouvoir. On s’est réchauffé.e.s en gravissant les marches de l’escalier qui nous a conduit sur un improbable promontoir. En regardant la ville de Hambourg et le quartier de St Pauli que je ne connaissais pas j’ai pensé et dit à Alix que cette ville avait encore ses vieux quartiers et qu’elle avait dû échapper aux bombardements des alliés. J’ai repensé à Berlin et à Dresde en feu en regardant Hambourg. Dans le doute, j’ai fait des recherches et je me suis rendu compte que je me suis trompé. Hambourg est après Dresde la seconde ville d’Allemagne qui a été la plus détruite. Elle a fait l’objet de l’opération Gomorrhe et a subi des bombardements intensifs de bombes incendiaires pendant plusieurs jours. J’ai de la peine à imaginer à présent dans ce mois de décembre froid, humide et brouillardeux, qu’à cause de la canicule et des bombardements la ville est devenue une mer de feu. On dénombre 40000 morts, mais les chiffres ne sont pas fiables, puisqu’à ce stade on atteint l’indénombrable. Le choix des mots ou le choix des maux. Jusqu’où va se loger le cynisme ?! Que les anglais aient choisi le terme de Gomorrhe pour baptiser une des plus grosses et plus iniques opérations meurtrières qu’ils se préparaient à commettre, révèle en soi la dimension démiurgique et infernale. Dans l’Ancien Testament, Gomorrhe est une ville non loin de la mer morte qui est détruite par une pluie de feu divine, parce que Dieu considère que ses habitants sont pêcheurs. Les habitants de Hambourg n’avaient pas d’autres possibilité que de subir. Je pense à De la Destruction, comme élément de l’histoire naturelle de Sebald, lui qui était allemand et qui a choisi de s’installer en Angleterre où il enseignait la littérature jusqu’en 2001, année où il s’est tué en voiture sur une petite route de campagne, a décrit l’horreur vécue par les civils allemands, et cette impossibilité de pouvoir parler de cela, tellement ils ont incarné aux yeux du monde entier les coupables

Samedi 29 décembre, alors que l’on marche encore en descente dans les rues de Hambourg, nous sommes attirés par une immense tour noire très impressionnante. En s’approchant nous découvrons que c’était la Tour St Nicolas qui atteint effectivement 140 mètres et qui offre aux touristes une vue panoramique sur la ville. Autour, c’est assez saisissant et mélancolique. En s’approchant de panneaux on découvre que c’est un espace commémoratif, témoignant des violences extrêmes subies par les habitants de Hambourg par les forces alliées. De nouveau remonte cette question de la légitimité cette inquiétude que l’Etat soit détenteur de la violence légitime. Les bombardements massifs et stratégiques avaient originairement pour vocation de détruire les zones armées

Hospital Museum Hacking, dissection room, (last day of 2018)

J’ai envie de terminer l’année par un hacking, je décide de hacker l’hôpital de médecine, en particulier la salle de dissection. Dans ce Musée, une pièce aborde l’histoire sombre sous le nazisme, car cet hôpital était un haut lieu de l’eugénisme.

 

 

A nos ripostes, à nos mémoires vives, à nos fièvres jaunes

Aujourd’hui, 8 mai, c’est en France un jour de rassemblement antifasciste, antinazi, un jour de commémoration de la libération, un hommage à toutes celles et à tous ceux qui ont lutté pour nos libertés, aujourd’hui 8 mai, c’est en Algérie un jour de commémoration des massacres de Sétif perpétrés par la Police et l’armée française, car c’est ce même 8 mai qu’a commencé en Algérie une répression sanglante de la révolte des algériens voulant se libérer du joug de la colonisation française, répression qui ne s’arrêtera qu’un mois plus tard, on parle de plusieurs milliers de morts, on ne peut les compter précisément, car de très nombreux corps ont disparu, jetés dans des fosses. C’était en fait le début d’une autre guerre, qui ne s’achèverait qu’en 1962. 

Dans les grandes révolutions épistémologiques du XXème siècle en sciences humaines, on compte le remplacement de la conception événementielle de l’histoire par une approche structurale, approche qui manque souvent aux approches mémorielles et commémoratives. Le plus souvent enfermées dans un prisme événementialiste étroit et prisonnières d’une échelle nationale, les logiques mémorielles étatiques sont forcément ambivalentes, car elles servent avant tout à alimenter les mythologies nationales : La commémoration a une fonction réparatrice, elle panse les plaies des citoyens de la nation et recèle en creux une dimension coercitive. Il y a un déni et une violence masqués dans l’exercice de la commémoration nationale qui n’a pas pour fonction de susciter une réflexion critique sur les agissements de la Nation et de ses serviteurs zélés et aveugles, mais de produire chez les citoyen.ne.s un sentiment d’adhésion en raffermissant leur sentiment d’identité et d’appartenance nationale et en exacerbant leur sentiment de victimisation. C’est pourquoi le 8 mai en France on parle si peu des crimes commis par la France, car on ne peut pas en même temps se réjouir de la libération du joug nazi et commémorer les crimes commis dans des contextes coloniaux et impérialistes, car ce serait risquer d’entamer la version officielle d’une histoire nationale glorieuse et juste, ce serait mettre à nu la violence et l’iniquité de l’État. Oui, décidément, cette question de la construction de la mémoire m’importe, et elle m’importe à condition qu’elle soit reliée à une approche holistique nous obligeant à sortir d’un cadre analytique univoque et nationaliste mensonger et à prendre en compte une politique globale, un contexte idéologique au-delà de l’événement. L’exercice de mémoire m’importe à condition qu’il suscite une conscience agissante et qu’il puisse faire l’objet d’une réappropriation subjective de mise en doute radicale des versions officielles de l’Histoire, comme lorsque dans Les disparus, son auteur s’attarde longuement dans son enquête sur la cruauté des ukrainiens à l’égard des juifs et prend le temps d’ouvrir à des considérations sur la complexité historique des rapports de domination que les ukrainiens, devenus oppresseurs, ont subi, non pour excuser l’impardonnable, mais pour mieux comprendre où s’enracine cette violence et cet empressement des ukrainiens à collaborer avec l’Allemagne nazie. Il met en avant que c’est aussi un peuple qui a subi de terribles violences de la part des Russes et en lumière la dimension vengeresse et stratège de leur collaboration. Il existe des chaînes maudites de violence, et, semble-t-il, une nécessité absurde et obscure pour ceux et celles qui l’ont subi de l’exercer à leur tour, ce que montre aussi le film israélien M, de Yolande Zauberman, plongée vertigineuse dans la communauté juive ultra-orthodoxe, où les violés deviennent à leur tour des violeurs. Je ne cède pas à l’irrationalisme ni au défaitisme en disant cela, je pense au contraire qu’il faut en prendre acte et défaire ces chaînes de répétition de violence, pour s’approprier un rapport assumé et mesuré et choisi à la violence : c’est sans doute la base de la politisation. Me revient à nouveau la voix de celle que je cite si souvent dans mon blog depuis que je l’ai lue et entendue dans la performance de H. aka Alix aux Beaux Arts de Paris lorsque je l’ai hackée, la voix de Christiane Rochefort dans sa préface du Scum Manifesto de Valérie Solanas : « Il y a un moment où il faut prendre les couteaux. Il est hors de question que l’oppresseur comprenne de lui-même qu’il opprime, quand l’opprimé se rend compte de ça il sort les couteaux. Le couteau est la seule façon de se définir comme opprimé, la seule communication audible, c’est le premier pas réel hors du cercle ». 

Comme le Chili de Pinochet ou l’Espagne de Franco, on a nous aussi nos desaparecidos, notamment des centaines d’Algériens noyés dans la Seine, ou assassinés après avoir été arrêtés lors de la manifestation pacifique du 17 octobre 1961, et on sait que la censure d’État était terrible et qu’elle l’est encore aujourd’hui. Nous n’avons toujours pas la liste des noms des victimes.

La constitution d’une vérité historique, comme mouvement infini de levée du déni, est décidément une bataille infinie à mener contre les institutions d’Etat – et les personnes qui les servent – qui gardent soigneusement leurs secrets meurtriers. Le 17 octobre 2017, je me suis rendu à une rencontre commémorative sur le pont St Michel en passant par le Jardin du Jeu de Paume où avait lieu la FIAC, ce que j’ignorais, avec ma pancarte « Crime d’Etat Impuni. Pas de Justice Pas de paix ».  J’avais demandé à mon amie Makoto – aka Chill Okubo, photographe, chef opératrice et réalisatrice qui m’a souvent accompagné dans mes hackings – si elle pouvait me rejoindre pour filmer cette action. Et ce qui était le plus frappant n’était pas que l’on me demande si ma performance faisait partie de la FIAC, mais que presque tout le monde, les français comme les touristes étrangers, me demandent de quel crime je parlais. (Cf post de octobre 2017,  « De quel crime s’agit-il ? » bientôt une vidéo sortira.).

Oui, cette question de la mémoire et de l’oubli me hante, comme un appel à toujours la reprendre, une incitation à reprendre là où on s’est arrêté, et ce duo de la reprise et de la répétition semble autant définir le mouvement de la musique que de la pensée critique. Et si avant toute reprise il y a un commencement, qui, même s’il n’est qu’un re-commencement, doit lui-même s’éprouver comme un instant de rupture, un geste de départ, et c’est sans doute de cela que je veux parler aujourd’hui, de ce geste de départ qui initie la rupture autant qu’il la prolonge, rupture qui nous fait tenir; rupture qui n’est rien d’autre que naissance d’une possibilité de résister.

Et à propos de rupture et de commencement, j’ai envie de parler des Gilets Jaunes, parce que politiquement en France, je crois que c’est l’événement le plus important survenu depuis des décennies, et parce qu’à l’approche des élections européennes, on commente le fait que des listes d’extrême droite se réclament des gilets jaunes. Ce n’est pas nouveau, car depuis le début on parle de la récupération du mouvement par l’extrême droite, les bien pensant.e.s de la gauche libérale se sont empressés  de lever immédiatement les boucliers anti-giletsjaunes dès le début du mouvement sous prétexte qu’il y avait dans leurs rangs des racistes des fascistes et des nationalistes, comme si nous ne vivions pas déjà dans un régime pseudo-démocratique ouvertement raciste sexiste et fasciste, comme si dans leur voisinage leur proche leur famille, elles ils n’avaient jamais affaire à ces « gens là »; Même si  on en parle depuis le début, ça questionne, et c’est peut-être même au nom du devoir de mémoire du fascisme que certains condamnent immédiatement ces « extrémistes ». Je sais aussi que c’est cette peur des extrêmes qui mène à l’occultation et au déni, car elle est avant tout une construction médiatique et idéologique qui sert aux dominants pour péréniser leur système de domination et qui sert aux dominés à masquer la peur du changement et de la perte de leurs privilèges. Et c’est cette même peur, cette même mollesse qui a fait pendant des semaines manquer l’événement des gilets Jaunes, car cet événement est un avènement démocratique sans précédent, car nombreuses sont celles qui le  reconnaîssent aujourd’hui, avènement qui a pour conséquence de révéler les forces anti-démocratiques en présence; il n’y a qu’à considérer avec quelle violence l’appareil d’État réagit, déployant une force répressive à la mesure de son inquiétude qui est bien réelle.

Paul Ricoeur a écrit en 2000 un essai La mémoire, l’histoire et l’oubli, et le plus incroyable c’est qu’Emmanuel Macron, chantre de tous les dénis,  a lu et a travaillé ce texte, et se réclame même de leur amitié philosophique. Il a écrit, ô ironie, un texte dans la revue Esprit intitulé « Les lumières blanches du passé » ! et commence par des propos tout à fait alambiqués  « les liens entre histoire et mémoire sont par origine subtils et intimes.  (certes…)L’ère des commémorations et du devoir de mémoire que nous vivons, tandis que l’histoire occupe une place privilégiée au sein des sciences humaines… »…on sent poindre  » les sanglots de l’homme blanc » !

Cette irruption jaune c’est l’aspiration à une révolution démocratique originaire et légitime qui se transforme en colère et en rébellion, c’est le DÉSIR D’ÉGALITÉ qui se fait VOLONTÉ D’ÉGALITÉ, c’est la CRITIQUE du présidentialisme qui devient REJET du Président et des gouvernants spoliateurs des biens communs.

Car les citoyen.ne.s ne sont pas ou plus dupes que le président ne fait qu’une chose depuis son accession au pouvoir : protéger les intérêts de la classe économique dirigeante et diminuer les libertés du peuple. S’ajoute à cela qu’avec l’instauration de l’état d’urgence dans le droit commun, l’État est devenu un État Policier ultra violent s’attaquant sans cesse aux personnes migrantes et criminalisant les militant.e.s. Oui ce qui m’attache au mouvement des Gilets Jaunes, c’est qu’il porte l’exigence d’égalité sociale et politique sur le devant de la scène, en attaquant la politique fiscale du gouvernement qui sert une minorité possédante, et qu’il mène aussi une critique virulente du présidentialisme français en tant que symptôme anti-démocratique par excellence, car le présidentialisme désigne le pouvoir d’un seul qui confisque la volonté de tous. Les Gilets Jaunes depuis le début s’attaquent et à  la ploutocratie et au Présidentialisme et proposent de substituer aux décisions d’un seul des décisions issues de référendums. (RIC) Et ce que Edwy Plenel montre dans son livre La victoire des vaincus, c’est que Macron incarne parfaitement cette synthèse des dérives de la financiarisation de la politique et de la réactivation d’un paradigme autoritaire, césariste, monarchiste, et bonapartiste; montrant que le présidentialisme n’est qu’un avatar de cette succession de conceptions du pouvoir fort, et que c’est le même mal anti-démocratique qui mine la démocratie française. Et de nouveau les réflexions de Macron sont sidérantes à cet égard : » Il y a dans le processus démocratique et dans son fonctionnement un absent. Dans la politique française, cet absent est la figure du Roi, dont je pense fondamentalement que le peuple français n’a pas voulu la mort. La Terreur a creusé un vide émotionnel, imaginaire, collectif : le Roi n’est plus là ! On a essayé ensuite de réinvestir ce vide, d’y placer d’autres figures : ce sont les moments napoléonien et gaulliste, notamment. Le reste du temps, la démocratie française ne remplit pas l’espace. On le voit bien avec l’interrogation permanente sur la figure présidentielle, qui vaut depuis le départ du général de Gaulle. Après lui, la normalisation de la figure présidentielle a réinstallé un siège vide au cœur de la vie politique. Pourtant, ce qu’on attend du président de la République, c’est qu’il occupe cette fonction. Tout s’est construit sur ce malentendu (…)Je ne pense évidemment pas qu’il faille restaurer le roi. (HUM !) En revanche, nous devons absolument inventer une nouvelle forme d’autorité démocratique fondée sur un discours du sens, sur un univers de symboles, sur une volonté permanente de projection dans l’avenir, le tout ancré dans l’Histoire du pays. […] Qu’est-ce que l’autorité démocratique aujourd’hui ? Une capacité à éclairer, une capacité à savoir, une capacité à énoncer un sens et une direction ancrés dans l’Histoire du peuple français. C’est une autorité qui est reconnue parce qu’elle n’a pas besoin d’être démontrée, et qui s’exerce autant en creux qu’en plein[. (Entretiens dans le Un  » J’ai rencontré Ricoeur qui m’a rééduqué sur le plan philosophique)

Non la démocratie ce n’est pas ça ! C’est le débat, le référendum, le RIC et autres expérimentations, le respect des droits et de la liberté de la presse, c’est avant tout une somme de pratiques et non une autorité

Aujourd’hui, 8 mai 2019, malgré toutes les horreurs, toutes les dérives autoritaires qui s’abattent sur nous depuis les lois anti-casseurs – lois répressives qui me rendent la vie invivable tant l’obsession d’une  » République à visage découvert  » / slogan symptôme d’une République corrompue qui n’a de cesse de vouloir dissimuler ses corruptions et ses crimes / est devenue prégnante – malgré tout cela la joie de la lutte est là, elle persiste et nous soutient, je le ressens en participant aux manifestations et en écoutant mes camarades ou ami.e.s qui luttent, tous et toutes, chacun.e à leur manière. Je vois que ça nous rend heureux, car ça nous lie au-delà de nous, ça nous décentre et ça fait éclater momentanément notre sentiment d’impuissance et de solitude surtout. Si nous sommes impuissant.e.s à changer l’ordre des choses, nous sommes en revanche capables de nous rassembler pour protester. Alors que le souvenir du samedi 1er mai est encore vif, se profile un samedi 11 mai bien chargé en rendez-vous activistes : dans la rue, il y aura les marches des Gilets Jaunes, aux Laboratoires d’Aubervilliers, une rencontre inter-associative Human After All organisée par le BAAM et réunissant différentes associations qui luttent pour les droits des migrant.e.s, et à la Bourse du Travail, une importante réunion sur les possibilités de riposter aux violences policières et étatiques qui sévissent depuis le début du mouvement des Gilets Jaunes criminalisant comme jamais les militant.e.s.. Le 1er mai, j’ai défilé en queue de cortège avec le BAAM, et en particulier avec le pôle LGBTQI accompagné du CLAQ. Je me suis faufilé entre deux barrages de flics au métro Port Royal, c’est un petit miracle d’avoir pu entrer et rejoindre la manifestation. Là, il y avait plein d’ami.e.s et de querness, ce qui me procure toujours une forme de joie. Otto Zinzo a immortalisé ce moment.

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J’ai longuement parlé avec Mathieu qui revenait d’un voyage à l’île de la Réunion, on ne s’était pas vus depuis la soirée qu’il avait organisée avec Friction à la Java, c’était joyeux de se revoir de se parler et d’évoquer notre attachement commun aux pouvoirs magiques des pierres exceptionnelles, comme celles ramenées du Piton de la Fournaise, le volcan en activité de la Réunion. J’assume sans problème une forme d’animisme, je crois spontanément qu’en ramassant une pierre quelque part on emporte aussi avec nous des qualités du lieu dans lequel elle était, comme si la pierre était porteuse d’une mémoire propre, mais aussi dotée du pouvoir magique d’endosser les propriétés du monde extérieur, devenant alors pour soi et pour l’autre un témoin agissant du temps écoulé. Je me rends compte que je suis décidément obsessionnel avec les considérations mémorielles, peut-être est-ce à cause du sentiment de désastre actuel ? Ou est-ce parce que je pense que nous sommes ces pierres qui portent la mémoire des lieux et des autres, et que « nous sommes des monades qui contenons tout ce qui a eu lieu et tout ce qui aura lieu dans l’univers » ?

J’ai discuté avec Manu que je n’avais pas vu depuis longtemps, depuis une soirée chez lui à Pigalle, chez eux avec James. Lui aussi revenait d’une escapade où il avait pris le temps avec des amis, il m’a donné de l’eau, il faisait soudain si chaud que j’étais un peu mal au soleil, et puis j’ai croisé Otto Zinzou, qui contribue lui aussi à sa façon à la fabrication d’une mémoire contemporaine du milieu queer, de jour comme de nuit il arpente les lieux de fête et de rassemblements militants avec son appareil photo, nous nous étions en effet déjà croisés le 1er mai l’année dernière à Bastille, et nous nous croisons parfois dans les manifestations, et plus souvent encore la nuit dans les dancefloors, j’aime son lien au genderfluid et à la queerness – nous sommes IEL -. Otto est un peintre de la nuit ultra sensible aux lumières qui métamorphosent les corps les êtres les visages, il réalise des portraits pudiques et intimes à la fois. J’aime aussi les photos qu’il fait de moi, car je trouve qu’il saisit souvent de moi un au-delà de moi, une situation, une cause, un lien, un mouvement, un état. 

Ce 1er mai, il faisait chaud, on entendait parler de la répression violente qui avait lieu en tête de cortège, pourtant il régnait ici une atmosphère presque festive : devant nous une batucada derrière nous des Gilets Jaunes de la Justice / GJJ, qui transportaient une installation impressionnante, vraisemblablement conçue pour ne pas passer inaperçue et pour ne pas être oubliée. Ce qui fonctionne, car c’est relayé à fond dans les médias. Un homme est venu me voir pour me demander si j’accepterais d’être pris en photo avec le dirigeant des Gilets Jaunes de la Justice, un avocat a-t-il précisé, qui voulait prendre une photo avec moi, je me suis retourné, j’ai alors aperçu leur immense installation qui s’attaque à la corruption de la République. J’ai donc été photographié avec l’appareil photo de Wilfried Paris et à ses côtés, et puis par Otto qui a embrayé sans que je ne m’en aperçoive tout de suite.

Que signifient ces images ? Je montre du doigt la pancarte des Gilets Jaunes de la Justice, car je m’interroge, je ne connaissais pas et j’ai posé plein de questions à cet avocat spécialiste des affaires et des corruptions. Je me suis ensuite un peu intéressé à ce mystérieux activiste qui twitte, je suis allé voir ses publications, et l’obession nationale et nationaliste qui en ressort m’a mis un peu mal à l’aise. Et puis il m’a parlé des suicides des policiers, c’était étrange, je me serais senti plus proche de lui s’il avait évoqué les suicides à France Telecom et le harcèlement au travail que ceux des policiers, en même temps, ça m’intéresse de dialoguer au – delà des apparences avec tous ces résistants ou révolutionnaires et de considérer sa lutte radicale, plutôt que de simplement reculer effrayé par les accointances de certains postes avec les tenants d’une certaine extrême droite « purificatrice »

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J’ai envie de parler et de reparler des Gilets Jaunes, car très vite j’ai participé aux manifestations des gilets jaunes, pour la première fois le samedi 1er décembre, où j’ai hacké un rassemblement devant l’opéra.

Et s’il y a une esthétique révolutionnaire, mouvante et pérenne, je pense que les Gilets Jaunes en ont inventé une, parfois inconsciemment.

Et puis le 8 décembre, je suis de nouveau allé manifester, et  de nouveau je suis parvenu à passer les mailles du filet et à rejoindre le front et à participer aux marches Boulevard Haussmann et rue de Berri.  Et ce que le groupe à fait ce jour là était magnifique. Face à un mur de CRS munis de LBD, le groupe anarchiste s’est arrêté et tout le monde s’est agenouillé, rejouant la scène des adolescents agenouillés par dizaine les mains derrière la nuque devant une rangée de policiers armés. Après, ils, elles se sont relevé.e.s comme d’un seul mouvement, formant un seul corps puissant pour continuer la marche en scandant le même implacable refrain. Et au détour de rues, d’autres attendaient pour rejoindre le mouvement.

Et alors que je termine aujourd’hui ce texte, je lis celui de mon ami Florian Gaîté, et j’ai envie de terminer le mien, en lui laissant la parole, car il le prolonge parfaitement :

« Les motivations sont floues, les moyens d’action chaotiques, les ambitions insaisissables… J’avais commencé ce matin à énumérer toutes les revendications transversales qui me paraissent fédérer ce mouvement, par-delà l’évidence d’une colère commune. Malade comme affecté, j’y voyais peut-être un moyen de faire descendre ma fièvre. Je voulais penser à tout prix que la convergence des luttes sociales et écologiques prenait l’allure d’une nécessité, que la justice fiscale n’empêchait en rien le maintien des services publics, que la révolte des silencieux était à la mesure du mépris qu’ils subissaient, que la réforme de la démocratie représentative devenait inéluctable, que l’amitié de circonstance entre des consciences de soi si opposées portait la promesse d’une nouvelle architecture sociale. Et puis, je me suis comme beaucoup heurté aux paradoxes d’arrêter une vision globale, de chercher ce qui dans ce magma idéologique annoncerait un pouvoir constituant. La seule chose que je vois néanmoins, et qui me ravit, c’est la plasticité des idées qui s’y exprime, le refus de se satisfaire d’une position, non pas au sens d’une imposture ou d’une incapacité à choisir, mais à celui d’une volonté de briser toute acceptation « naturelle » du système, toute évidence de l’ordre. Le désordre est avant tout une critique de l’ordre. C’est naïf mais nécessaire de se le rappeler alors que la criminalisation de la pensée critique ne cherche même plus à se déguiser. Je ne m’improvise pas penseur du politique, d’autres le font bien mieux que moi, je prends juste conscience que quiconque a ce goût du désordre en est capable. Je remarque aussi que ce sont des « personnes » (sic) sans « capital culturel » (sic), des « gens qui ne sont rien » (sic) qui ont désinhibé ma parole. La philosophie m’en a quant à elle donné les moyens et si elle n’est pas motrice, elle est à coup sur directrice. Je pense bien sur et en premier lieu à Jackie et Chantal. Derrida et Mouffe m’ont fait comprendre que si l’on doit être radicalement démocrate, il faut admettre deux choses : la nécessité du conflit et le principe originaire d’indécidabilité. D’une part, le fait que le politique est le lieu d’expression des avis contrariés, de l’autre, la certitude qu’aucune position polarisée ne se justifie per se. Nous sommes radicaux, nous touchons à la racine : le désordre est ce qui s’impose quand on ne peut plus déconstruire. Début janvier, Rancière s’était exprimé dans la revue AOC et j’avais pris son analyse pour un discours de la fuite, quasiment pour une tentative (romantique) de sublimer l’échec à venir. Il disait alors:  » Il faudrait parfois prendre les choses à l’envers : partir précisément du fait que ceux qui se révoltent n’ont pas plus raisons de le faire que de ne pas le faire – et souvent même un peu moins. Et à partir de là, s’interroger non sur les raisons qui permettent de mettre de l’ordre dans ce désordre mais plutôt sur ce que ce désordre nous dit sur l’ordre dominant des choses et sur l’ordre des explications qui normalement l’accompagne. » Ne pas se décider, c’est aussi fonder la possibilité du débat démocratique. Qu’importe où ira le mouvement, j’accompagnerai encore son désordre, il n’y a jamais rien de vain à admettre sa propre indécidabilité. »

Vivement la suite ! Et que vivent nos mémoires vives  et nos fièvres jaunes.